Piel Sensible y Enrojecida


Texto escrito por Andrea Combalia para el blog de Sensilis


¿Por qué la piel de la cara es tan sensible?

Los síntomas de la piel sensible pueden aparecer en cualquier zona de nuestro cuerpo, pero, sin duda, la piel de cara es una de las zonas más afectadas.

¡La piel de la cara está constantemente expuesta a agresiones externas! Recibe directamente los efectos del sol, del frío y de la contaminación, y sufre constantemente cuando nos exponemos a ciertos agentes externos. Asimismo, la piel sensible es extremadamente vulnerable a al estrés y a los factores hormonales, y reacciona ante mínimos estímulos.

La piel sensible suele aparecer cuando la función barrera de la piel se deteriora y se encuentra en desequilibrio, y esto, a su vez, facilita la deshidratación y la permeabilidad a agentes irritantes. Por este motivo, cuando la piel se altera, se vuelve todavía más vulnerable a los agentes externos como los cambios de temperatura, el frío, el calor, el viento, el sol, contaminantes y algunos productos cosméticos.

En muchas ocasiones, la piel sensible forma parte de un ciclo que debe ser abordado con delicadeza y experiencia.


La piel sensible afecta nuestra calidad de vida

Las rojeces, las irritaciones, el prurito, el escozor y la tirantez son algunas de las características más frecuentes que aparecen en las pieles sensibles. Y, sin duda, estas sensaciones incomodan y afectan en gran medida a la calidad de vida de las personas que lo sufren.

En la piel sensible, los receptores sensoriales de la piel, los cuales reaccionan intensamente ante mínimas agresiones externas, juegan un papel fundamental en el desarrollo del prurito, el escozor y la sensación de calor. Asimismo, cuando la función barrera se altera, aumenta la pérdida de agua transepidérmica que contribuye a la deshidratación de la piel y a la sensación de tirantez.

El ardor, el picor y la tirantez en el rostro afectan el normal desarrollo de la vida social y laboral de muchos pacientes, y más todavía en la situación actual: Las mascarillas se han convertido en un accesorio más de nuestras vidas, y exacerban la sintomatología de la piel sensible.

Por otro lado, el enrojecimiento tiene un efecto visible que puede interferir directamente en la autoestima y generar un impacto negativo en el bienestar de las personas con piel sensible con rojeces. La piel sensible requiere unos cuidados y unas atenciones especiales.


¿Por qué enrojece la piel sensible?

El rubor es una respuesta normal del cuerpo que puede aparecer en momentos de vergüenza y emociones fuertes. No obstante, el enrojecimiento también puede manifestarse en respuesta a ciertos estímulos externos cuando la barrera cutánea está alterada.

La piel por naturaleza es sensible. No obstante, la piel sensible suele presentar una sensación de calor localizada y un enrojecimiento visible de la piel ante mínimos estímulos. En estos casos, el enrojecimiento puede afectar a toda la piel de la cara, pero sin lugar a duda, las mejillas suelen ser las áreas en donde más intensamente se manifiesta esta sintomatología.

La exposición repetida a agentes externos (recuerda que la piel de la cara está constantemente expuesta), favorece la fragilidad vascular y la vasodilatación de los capilares de la piel. Y esta vasodilatación, que inicialmente es transitoria, es la principal responsable de las sensaciones de calor y rubor que tanto incomodan a las personas que sufren de piel sensible.

En estos pacientes, hay una alteración de la microcirculación de los vasos sanguíneos del rostro, y se originan fenómenos inflamatorios en el interior de la piel, que son en gran parte los responsables del enrojecimiento de la piel ante mínimos estímulos.


¿Qué podemos hacer para cuidar la piel sensible?

Las personas con piel sensible y enrojecida deben tener especial cuidado con los productos que utilizan en su rutina diaria. Recuerda que las pieles sensibles suelen ser muy reactivas y, por lo tanto, pueden irritarse enseguida cuando se usan cosméticos agresivos e inadecuados.

Una buena rutina de día y de noche, es fundamental para el cuidado de la piel sensible. Para ello, necesitamos encontrar productos con texturas agradables sin alérgenos, que nos ayuden a aliviar las rojeces y la sensación de calor, a la vez que hidraten la piel y contribuyan a enlentecer el proceso de envejecimiento.

«La Crema Sorbete Reafirmante Calmante Upgrade AR Sensilis 50ml está formulada para calmar e hidratar la piel sensible, a la vez que mejora la apariencia de las arrugas y líneas de expresión. Combina los polisacáridos de avena que trabajan en la acción Antiedad-Reafirmante con un polifenol que proporciona una potente acción antirrojeces, y su textura sorbete contribuye a bajar la temperatura de la piel.”

Una piel sensible y deshidratada también es más susceptible de presentar envejecimiento prematuro. La inflamación subyacente, la fragilidad capilar, y las agresiones recurrentes contribuyen al envejecimiento de las células de la piel. Por ese motivo, complementar las rutinas con ingredientes hidratantes, regeneradores y antioxidantes que protejan la piel de las agresiones externas es imprescindible.

“Sensilis Upgrade Crema Día Reafirmante 50 ml. Es un tratamiento rejuvenecedor con tecnología genómica capaz de contrarrestar el envejecimiento celular suavizando visiblemente las arrugas.”

En la noche, es fundamental acompañar la piel durante el proceso de regeneración, así como proporcionarle las herramientas para recuperar el ritmo circadiano y la hidratación.

“Sensilis Upgrade crema noche 50 ml, redensifica y renueva la piel gracias a la tecnología cronocosmética. Contiene Lespedeza Capitata que aporta propiedades resincronizantes del ritmo circadiano de la piel y Bakuchiol, que aporta acción antiaging y antioxidante con alta tolerancia en pieles sensibles.”